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Nuestra Historia

 

A principios del mes de enero del año 1962, llega el misionero alemán Padre Bernardo Koch Kluber a Talamanca ( llamado cariñosamente por los limonenses, Padre Bernardito) a su llegada de Alemania a puerto Limón - Bernardito para distinguirlo del otro Padre alemán, mayor que el llamado Padre Bernardo Drug Ingermann. Ambos de la congregación de San Vicente, llamados Vicentinos, Lazaristas o de la Caridad de San Vicente de Paul.

 

El Padre Bernardito dijo siempre haber tenido el sueño de obtener una emisora para que los indígenas que vivían lejos, mas adentro de las montañas pudieran escuchar la palabra de Dios y además aprender a leer y escribir desde sus casas.

Logra ver realizado este sueño al encontrarse en San José en una reunión con el Padre Franz Tattembach, sacerdote Jesuita, también alemán.

 

Con la ayuda de este sacerdote, El Principado de LIestenstein, el Señor Von Gaub y otros alemanes, suizos y austriacos, el joven Florín Hoch, encargado de construir la torre y hacer todos los preparativos y bajo la dirección del Lic. don Miguel Jara Chacón, logra en diciembre de 1978, ver construida la Emisora. Funcionaba con una planta de diesel que la madre del Padre Bernardito le obsequió. No había energía eléctrica, agua potable o mejor dicho cañería, ni caminos. Solamente triíllos. Gracias a una avioneta donada por los familiares y amistades del Padre Bernardito, en Alemania, pudo realizar muchos trabajos y ni hablar de las emergencias con enfermos; hasta dos veces al día en varias ocasiones. Y gracias a la llegada del Padre Bernardo en 1965, (tres años después), así podían repartir el trabajo en las escuelas cuando el no podían asistir por las construcciones y por los viajes con los enfermos.

Con un bote que le donaron en Alemania varios años después, pudo jalar los materiales. Y aunque usted no lo crea, llevar enfermos también de noche acompañado de las hermanas enfermeras Hna. Pilar y Hna. Adela.

 

Al fin, el 10 de febrero de 1979 es inaugurada LA VOZ DE TALAMANCA. El Padre Tattenbach, quien había fundado el ICER Instituto Costarricense de Enseñanza Radiofónica, quien le hizo posible el sueño, le aconsejo afiliarse a esa institución para lograr las ayudas necesarias. A partir de ese momento, el Lic. Don Miguel Jara y su esposa Doña Alicia, son los padres adoptivos de LA VOZ DE TALAMANCA. Personas dignas de felicitar por su gran esfuerzo y empeño para llevar adelante a esta emisora y a más o menos quince más.

 

La primer Junta Directiva fue constituida de la manera siguiente:

Presidente: Padre Bernardito Koch

Secretaria: Hermana Dora Chinchilla

Tesorera: Elena Francis

Vocal: Timoteo Gallardo Salazar.

 

Durante varios años fueron los únicos miembros. Afiliarse al ICER, la primera institución fundada por el Padre Tattenbach, hacía más o menos cuatro años, fue una idea maravillosa, “El Maestro en Casa”. Cuántos jóvenes y personas adultas aprendieron a leer y escribir, desde las comunidades alejadas y en las altas montañas. Sacaron su sexto grado, más de cien personas. Se abrió el programa EDAD, Secundaria a Distancia (MEP * ICER) A muchos ayudó.

 

 

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Acerca del ICER

El ICER es una institución sin fines de lucro, dedicada a educar y comunicar, fundada en 1973 bajo la inspiración del sacerdote jesuita Franz Tattenbach.

El ICER es la institución que vela, promueve y atiende principalmente dos importantes proyectos: EL MAESTRO EN CASA y las PEQUEÑAS EMISORAS CULTURALES.

El objetivo principal del ICER es ofrecer educación a jóvenes y adultos que por razón económica, social, geográfica, cultural, etaria, de discapacidad o de género no han accedido a la educación formal o la han abandonado; asimismo se facilita la comunicación de comunidades rurales e indígenas, por medio de una red de  quince emisoras culturales situadas a lo largo y ancho de nuestro país.

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